¿Qué es la neuropsicología?

¿Qué hace una neuropsicóloga y cómo puede ayudarte a mejorar tu bienestar?

La neuropsicología es una rama fascinante y esencial de la psicología que nos ayuda a entender cómo funciona el cerebro y cómo eso influye en nuestra conducta, emociones y pensamientos.

Pero más allá de la teoría, puede ser una herramienta muy útil para mejorar tu bienestar emocional, especialmente si convives con ansiedad o depresión.

Como neuropsicóloga, me gustaría explicarte cómo este enfoque puede ayudarte y en qué se diferencia de otros tipos de terapia psicológica.

¿Qué problemas puede abordar una neuropsicóloga?

Aunque a menudo se asocia la neuropsicología a casos neurológicos, también es muy útil para abordar problemas emocionales y cognitivos que afectan a la calidad de vida. Desde mi experiencia profesional, he trabajado especialmente con:

  • Ansiedad: Cuando vivimos en un estado de alerta constante, el cerebro se ve afectado. Aumenta la actividad de la amígdala, se reduce la capacidad de concentración y se alteran los procesos de toma de decisiones. Comprender estos mecanismos nos permite intervenir de forma más precisa.
  • Depresión: La depresión no es solo “estar triste”. A menudo implica dificultades para pensar con claridad, tomar decisiones o mantener la atención. El enfoque neuropsicológico puede ayudar a restaurar estas funciones y reducir los síntomas.
  • Trastornos de atención, memoria y regulación emocional: Estas dificultades son más comunes de lo que parece y pueden aparecer como síntomas secundarios de otros problemas como la ansiedad o la depresión. Abordarlas con estrategias específicas es clave para recuperar el equilibrio.
Ilustración de tres personas con síntomas de ansiedad, estrés y confusión cognitiva

¿A quién puede ayudar?

La neuropsicología puede ser útil para muchas personas, no solo para aquellas con un diagnóstico neurológico o trastorno clínico.

Infografía de casos tratados en neuropsicología: depresión, envejecimiento, ansiedad y duelo

Puede ser especialmente beneficiosa para:

  • Personas adultas con ansiedad o depresión que quieren entender mejor qué les pasa y recuperar el control sobre su mente y emociones.
  • Mujeres en momentos vitales de cambio, como el embarazo, la maternidad, la menopausia o situaciones de alta carga emocional, que pueden afectar a la memoria, la atención o el estado de ánimo.
  • Personas con una carga mental elevada, como profesionales que deben atender muchas tareas a la vez, toman decisiones constantes o viven un periodo de estrés sostenido.
  • Adolescentes o jóvenes con dificultades atencionales o de regulación emocional, que pueden presentar problemas de impulsividad, desmotivación, dificultad para organizarse o baja tolerancia a la frustración.
  • Personas que han pasado por un episodio traumático o una crisis personal, y notan cambios en su funcionamiento cognitivo o emocional después de la experiencia.
  • Familiares de personas con deterioro cognitivo, que buscan orientación para comprender mejor el proceso y saber cómo acompañar desde el respeto y la calma.
  • Profesionales con agotamiento emocional (Burnout), que necesitan recuperar energía mental y reconectar con su capacidad de concentración y disfrute.
  • Estudiantes en etapas exigentes, que necesitan estrategias para mejorar su memoria, atención y organización mental. Este enfoque no solo busca “curar”, sino comprender, prevenir y potenciar el bienestar mental a partir del funcionamiento cerebral. Es una vía para reconectar contigo mismo/a y con tus recursos.

¿Cómo puede ayudarte la neuropsicología si padeces ansiedad o depresión?

Cuando hablamos de ansiedad y neuropsicología, nos referimos a la capacidad de entender qué ocurre dentro del cerebro cuando está saturado, y cómo reeducarlo para recuperar el control.

Por ejemplo, en casos de ansiedad se trabaja para:

  • Reducir la hiperactividad cerebral que mantiene el cuerpo en estado de alerta.
  • Reforzar las funciones ejecutivas, como la planificación y el control de impulsos.
  • Mejorar la regulación emocional y la percepción del peligro. En personas con depresión, la terapia puede centrarse en:
    • Reactivar redes cerebrales responsables de la motivación.
    • Recuperar la memoria, la atención y la agilidad mental.
    • Reestructurar pensamientos automáticos negativos.
Ilustración de una neuropsicóloga señalando un cerebro rodeado de emociones y bienestar

Casos típicos

Muchas personas me contactan explicando que…

están “mentalmente cansadas”

no pueden concentrarse

todo les da pereza

sienten miedo sin saber por qué

Estas son señales de que el cerebro necesita una pausa y una nueva forma de afrontar la realidad.

Y la neuropsicología puede ofrecer ese camino.

Mi enfoque con base neuropsicológica

Soy Marta Armengol, psicóloga con formación especializada en neuropsicología y experiencia en el abordaje de la ansiedad, la depresión y otras alteraciones emocionales y cognitivas.

Valores profesionales de Marta Armengol: claridad, empatía y flexibilidad

Mi forma de trabajar se basa en tres valores esenciales:

  • Claridad: explico el porqué de cada paso, para que entiendas qué hacemos y para qué.
  • Empatía: escucho sin juzgar. Cada persona tiene su ritmo y su historia.
  • Flexibilidad: me adapto y ajusto el enfoque según lo que necesites, porque cada persona es única.

En la primera sesión, suelo realizar una entrevista para conocer tu historia y detectar qué procesos cerebrales pueden estar en desequilibrio. A partir de ahí, creamos un plan de trabajo personalizado.


Las sesiones pueden ser presenciales (en espacios colaboradores) o bien online, con la misma calidad y seguimiento.

¿Cuándo es el momento de pedir ayuda?

Hay momentos en los que todo cuesta. Cuando notas que:

  • Te falta energía constantemente.
  • Tienes dificultades para pensar con claridad.
  • Te sientes emocionalmente abrumado/a.
  • Has dejado de disfrutar de cosas que antes te gustaban.
  • Sientes que no puedes más…

Es un buen momento para parar y cuidarte. Pedir ayuda no es un signo de debilidad.

Al contrario, es una muestra de valentía y de respeto hacia ti mismo/a.

Conclusiones

La neuropsicología no es solo para casos graves o enfermedades concretas.

Es una herramienta potente para entenderte mejor y recuperar el equilibrio cuando todo parece desbordarse un poco.
Si te has sentido identificado/a con algo de lo que has leído aquí, estoy cerca.
Como neuropsicóloga, puedo ayudarte a encontrar nuevas estrategias para sentirte mejor.

Te invito a contactar conmigo para una primera sesión o a leer otros artículos del blog para seguir aprendiendo sobre tu bienestar mental.

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