¿Qué es la neuropsicología?
- ¿Qué es la neuropsicología?
- ¿Qué hace una neuropsicóloga y cómo puede ayudarte a mejorar tu bienestar?
- ¿Qué problemas puede abordar una neuropsicóloga?
- ¿A quién puede ayudar?
- ¿Cómo puede ayudarte la neuropsicología si padeces ansiedad o depresión?
- Casos típicos
- Mi enfoque con base neuropsicológica
- ¿Cuándo es el momento de pedir ayuda?
- Conclusiones
¿Qué hace una neuropsicóloga y cómo puede ayudarte a mejorar tu bienestar?
La neuropsicología es una rama fascinante y esencial de la psicología que nos ayuda a entender cómo funciona el cerebro y cómo eso influye en nuestra conducta, emociones y pensamientos.
Pero más allá de la teoría, puede ser una herramienta muy útil para mejorar tu bienestar emocional, especialmente si convives con ansiedad o depresión.
Como neuropsicóloga, me gustaría explicarte cómo este enfoque puede ayudarte y en qué se diferencia de otros tipos de terapia psicológica.
¿Qué problemas puede abordar una neuropsicóloga?
Aunque a menudo se asocia la neuropsicología a casos neurológicos, también es muy útil para abordar problemas emocionales y cognitivos que afectan a la calidad de vida. Desde mi experiencia profesional, he trabajado especialmente con:
- Ansiedad: Cuando vivimos en un estado de alerta constante, el cerebro se ve afectado. Aumenta la actividad de la amígdala, se reduce la capacidad de concentración y se alteran los procesos de toma de decisiones. Comprender estos mecanismos nos permite intervenir de forma más precisa.
- Depresión: La depresión no es solo “estar triste”. A menudo implica dificultades para pensar con claridad, tomar decisiones o mantener la atención. El enfoque neuropsicológico puede ayudar a restaurar estas funciones y reducir los síntomas.
- Trastornos de atención, memoria y regulación emocional: Estas dificultades son más comunes de lo que parece y pueden aparecer como síntomas secundarios de otros problemas como la ansiedad o la depresión. Abordarlas con estrategias específicas es clave para recuperar el equilibrio.

¿A quién puede ayudar?
La neuropsicología puede ser útil para muchas personas, no solo para aquellas con un diagnóstico neurológico o trastorno clínico.

Puede ser especialmente beneficiosa para:
- Personas adultas con ansiedad o depresión que quieren entender mejor qué les pasa y recuperar el control sobre su mente y emociones.
- Mujeres en momentos vitales de cambio, como el embarazo, la maternidad, la menopausia o situaciones de alta carga emocional, que pueden afectar a la memoria, la atención o el estado de ánimo.
- Personas con una carga mental elevada, como profesionales que deben atender muchas tareas a la vez, toman decisiones constantes o viven un periodo de estrés sostenido.
- Adolescentes o jóvenes con dificultades atencionales o de regulación emocional, que pueden presentar problemas de impulsividad, desmotivación, dificultad para organizarse o baja tolerancia a la frustración.
- Personas que han pasado por un episodio traumático o una crisis personal, y notan cambios en su funcionamiento cognitivo o emocional después de la experiencia.
- Familiares de personas con deterioro cognitivo, que buscan orientación para comprender mejor el proceso y saber cómo acompañar desde el respeto y la calma.
- Profesionales con agotamiento emocional (Burnout), que necesitan recuperar energía mental y reconectar con su capacidad de concentración y disfrute.
- Estudiantes en etapas exigentes, que necesitan estrategias para mejorar su memoria, atención y organización mental. Este enfoque no solo busca “curar”, sino comprender, prevenir y potenciar el bienestar mental a partir del funcionamiento cerebral. Es una vía para reconectar contigo mismo/a y con tus recursos.
¿Cómo puede ayudarte la neuropsicología si padeces ansiedad o depresión?
Cuando hablamos de ansiedad y neuropsicología, nos referimos a la capacidad de entender qué ocurre dentro del cerebro cuando está saturado, y cómo reeducarlo para recuperar el control.
Por ejemplo, en casos de ansiedad se trabaja para:
- Reducir la hiperactividad cerebral que mantiene el cuerpo en estado de alerta.
- Reforzar las funciones ejecutivas, como la planificación y el control de impulsos.
- Mejorar la regulación emocional y la percepción del peligro. En personas con depresión, la terapia puede centrarse en:
- Reactivar redes cerebrales responsables de la motivación.
- Recuperar la memoria, la atención y la agilidad mental.
- Reestructurar pensamientos automáticos negativos.

Casos típicos
Muchas personas me contactan explicando que…
Estas son señales de que el cerebro necesita una pausa y una nueva forma de afrontar la realidad.
Y la neuropsicología puede ofrecer ese camino.
Mi enfoque con base neuropsicológica
Soy Marta Armengol, psicóloga con formación especializada en neuropsicología y experiencia en el abordaje de la ansiedad, la depresión y otras alteraciones emocionales y cognitivas.

Mi forma de trabajar se basa en tres valores esenciales:
- Claridad: explico el porqué de cada paso, para que entiendas qué hacemos y para qué.
- Empatía: escucho sin juzgar. Cada persona tiene su ritmo y su historia.
- Flexibilidad: me adapto y ajusto el enfoque según lo que necesites, porque cada persona es única.
En la primera sesión, suelo realizar una entrevista para conocer tu historia y detectar qué procesos cerebrales pueden estar en desequilibrio. A partir de ahí, creamos un plan de trabajo personalizado.
Las sesiones pueden ser presenciales (en espacios colaboradores) o bien online, con la misma calidad y seguimiento.
¿Cuándo es el momento de pedir ayuda?
Hay momentos en los que todo cuesta. Cuando notas que:
- Te falta energía constantemente.
- Tienes dificultades para pensar con claridad.
- Te sientes emocionalmente abrumado/a.
- Has dejado de disfrutar de cosas que antes te gustaban.
- Sientes que no puedes más…
Es un buen momento para parar y cuidarte. Pedir ayuda no es un signo de debilidad.
Al contrario, es una muestra de valentía y de respeto hacia ti mismo/a.